Según sus hacedores, ofrece libertad (porque no hay solo una forma de tomar vino), frescura (en el sabor y la actitud), creatividad (desde cómo se sirve, hasta cómo se comunica) y cercanía (porque habla como se habla entre amigos).
Este Malbec quiere invitar a nuevas generaciones a descubrir el ritual de tomar un buen vino, fácil de tomar y entender, y difícil de olvidar.
Muerdo el anzuelo podrá ser el aliado ideal, el vino que acompaña siempre, ese que sorprende en los asados con familia y amigos, el vino que se elige porque gusta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario