"Con Trumpeter Low buscamos responder a una tendencia global: consumidores que eligen vinos más livianos, frescos y con menor graduación alcohólica, sin resignar calidad ni expresión varietal", explica Juan Pablo Murgia, enólogo de Rutini Wines.
Trumpeter Low Malbec es de taninos suaves y perfil equilibrado, ofrece una expresión fluida y amable; y Trumpeter Low Sauvignon Blanc es de perfil ágil y equilibrado, con una sensación limpia y refrescante, un vino ligero y expresivo.
"La cosecha temprana nos permite preservar la frescura natural de la uva, lograr perfiles más vibrantes y una menor graduación alcohólica, manteniendo el carácter de cada varietal", agrega Murgia.
Según Kantar, en la Argentina 75% de los jóvenes busca reducir su consumo de alcohol, y seis de cada diez consideran atractiva la opción de bebidas con bajo o nulo contenido alcohólico.
Según Kantar, en la Argentina 75% de los jóvenes busca reducir su consumo de alcohol, y seis de cada diez consideran atractiva la opción de bebidas con bajo o nulo contenido alcohólico.
Esta tendencia local se refleja a nivel global en una expansión sostenida del segmento: de acuerdo con Meticulous Research, el mercado del vino sin alcohol alcanzará los US$ 2.610 millones en 2031.
En la misma línea, un informe de Data Bridge proyecta que pasará de US$ 2.570 millones en 2025 a 4.350 millones en 2033, mientras que Grand View Research destaca que los espumantes concentran cerca de 60% de las ventas dentro de esta categoría.
En este contexto, la evolución del consumo no solo impulsa el crecimiento de los vinos sin alcohol, sino también de propuestas de menor graduación alcohólica, que responden a una búsqueda de mayor frescura, liviandad y ocasiones de consumo más amplias.
En este contexto, la evolución del consumo no solo impulsa el crecimiento de los vinos sin alcohol, sino también de propuestas de menor graduación alcohólica, que responden a una búsqueda de mayor frescura, liviandad y ocasiones de consumo más amplias.
Así, los vinos “Low Alcohol” se posicionan como una alternativa intermedia que capitaliza esta tendencia: a diferencia de los vinos desalcoholizados, logran su menor graduación de forma natural, mediante cosechas anticipadas que preservan acidez, aromas y equilibrio sin intervención tecnológica.
De esta manera, con graduaciones que oscilan entre los 6 y 9 grados, estos vinos ofrecen una experiencia más ligera pero igualmente expresiva, manteniendo la identidad varietal y la impronta del terroir, en sintonía con un consumidor que prioriza bienestar sin resignar calidad.
De esta manera, con graduaciones que oscilan entre los 6 y 9 grados, estos vinos ofrecen una experiencia más ligera pero igualmente expresiva, manteniendo la identidad varietal y la impronta del terroir, en sintonía con un consumidor que prioriza bienestar sin resignar calidad.




