Su nombre, proveniente de los pueblos originarios, significa "un lugar apacible para llegar y quedarse", una filosofía que atraviesa cada botella.
El proyecto comenzó en 2010 con la visión de desarrollar viñedos en una región con una historia profundamente ligada a la Bonarda.
"Sentimos que era el lugar indicado para desarrollar un proyecto que tuviera a la Bonarda como protagonista", explican desde la bodega.
Tras años de trabajo agronómico y aprendizaje, en 2018 Cumehue Wines lanzó sus primeras etiquetas al mercado.
Actualmente la bodega incorpora a la nueva generación familiar al proyecto.
Mientras la mayoría de las bodegas nacionales hablan de Bonarda, Cumehue Wines elige referirse a esta variedad como Corbeau Noir, decisión que busca reconocer y poner en valor sus orígenes históricos.
Se trata de una manera de rescatar una denominación que remite a la historia y al recorrido que tuvo esta cepa hasta convertirse en una de las variedades emblemáticas de la región.
A través de la línea de Blends Corbeau Noir, la bodega expresa su origen en San Martín y su forma de entender el vino: vinos amables, elegantes, equilibrados y fáciles de disfrutar.
Se trata de una manera de rescatar una denominación que remite a la historia y al recorrido que tuvo esta cepa hasta convertirse en una de las variedades emblemáticas de la región.
A través de la línea de Blends Corbeau Noir, la bodega expresa su origen en San Martín y su forma de entender el vino: vinos amables, elegantes, equilibrados y fáciles de disfrutar.
Los viñedos de Cumehue están ubicados en el Valle Central Mendocino, con suelos franco-arenosos de origen aluvial, profundos y bien drenados, y un clima semidesértico con marcada amplitud térmica.
Estas condiciones resultan especialmente favorables para la Bonarda: permiten una maduración equilibrada, excelente concentración de fruta y la conservación de su frescura natural.

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